jueves, 8 de febrero de 2018

CONOCEMOS CINECICLETA






Para más información, aquí os dejamos enlaces en los cuales podréis investigar más acerca del Proyecto tan maravilloso que hacen Isabel y Carmelo.

https://cinecicleta.wordpress.com/

https://www.youtube.com/watch?v=9jhi4N6VuBY

PARA CONTACTAR

cineciclando@gmail.com

domingo, 14 de enero de 2018

El Bicibús de los deseos

Cada Navidad -siempre que la climatología nos lo permite- decoramos un árbol del barrio con nuestros deseos, y luminosos espumillones, para celebrar el año que está a punto de entrar. Para despedir el año que está a punto de acabar.  Es lo que llamamos el ¡"Bicibús de los deseos"!
Pero, como la mayor parte de las cosas que quieres que salgan bien, necesita su preparación...
Lo primero: recortar las cartulinas en las que cada uno va a escribir su deseo:
Majdulein en plena faena

Sus hijos, Abdalla y Ahmad, creando múltiples formas


Ana, mide que te mide

¡Listas!
Luego toca repartirlas a l@s bicibuser@s, con tiempo suficiente como para que cada un@ escriba y decore su tarjeta, recogérselas y ponerles a cada una su cintita de lana o similar, de distintos colores, para poder colgarlas.
Y ya, por fin, el viernes tocó pedalear hasta el sitio elegido... 22 de diciembre... ¡qué frío!







Como nos gusta cambiar de lugar, este año hemos ido al parque del Santo Ángel de la Guarda, frente al polideportivo Fernando Martín, y decoramos dos hermosos árboles que estaban... desnuditos... (es lo que tiene ser de hoja caduca)

















¡Y, cuando acabamos, nos cogimos de la mano, hicimos un círculo y cantamos villancicos alrededor de ellos!






Luego tocó coger las bicis y marcharse al cole... ¡que eran las 9 menos 10!
¡Feliz Navidad!
¡Feliz Año Nuevo a tod@s!
¡Felices Bicibuses!












martes, 26 de diciembre de 2017

No a los atropellos de PEATONES por parte de CICLISTAS

Tan solo dos días después de la Bicicletada, uno de nuestros alumnos participantes en la misma, un niño de 5º, fue arrollado (cuando cruzaba de la mano de su abuelo, correctamente, por un paso de peatones regulado con semáforo) de manera brutal por un ciclista que no sólo se saltó el semáforo rojo sin ninguna visibilidad (dado que un autobús parado se lo impedía) sino que, además, cuando impactó contra el abuelo -y cayó sobre el niño-, apenas se paró -y lamentó de lo ocurrido- cuando se marchó de allí a toda prisa.No se quedó para ver qué les había pasado a sus dos víctimas, para responsabilizarse de sus actos, para dar la cara... Afortunadamente no hubo que lamentar ningún daño irreparable...
Es una vergüenza que los ciclistas urbanos pidamos más seguridad a los otros conductores, al Ayuntamiento, a todo el mundo, y nosotros mismos no se la podamos ofrecer a los que, como nosotros, son las mayores víctimas de la vía pública: los peatones. Basta ya de saltarse los semáforos de manera irresponsable, peligrosa. Basta ya de conducir temerariamente por las aceras.

Cuidemos y respetemos no sólo porque queremos que nos cuiden y respeten a nosotros, sino porque el mundo de los seres humanos, independientemente del modo en que cada uno se desplace, es mejor cuando lo hacemos.


Bicicletada: ¡Hemos bicifesteado!

Hacía fresquito, pero el cielo era de un azul increíble. El Zuloaga se unió a El Porvenir en la calle Ávila y, desde ahí, bajamos al Santiago Bernabeu, punto de salida de la BICIFESTACIÓN.
La pedalada fue tranquila, agradable y larga.
El único punto discordante fue el que protagonizaron nuestros protectores, la policía municipal que nos "escoltaba", pues a lomos de sus rápidas y estridentes motos, con los aceleronazos que daban para adelantare a la comitiva e ir cortando el tráfico en las intersecciones, no sólo molestaban y daban un modelo que consideramos muy equivocado a nuestros niños (Live fast, die young) sino que, además, en un par de ocasiones nos pusieron en peligro.
En fin, cosas del celo excesivo. La sobreprotección también mata (o, cuando menos, ahoga). No obstante, agradecemos a este cuerpo, al Ayuntamiento, la atención e interés para que la marcha saliese bien.

Luego comimos tranquilamente en el Retiro (ya sólo el Zuloaga) y nos volvimos, después de hacer un poco el bestia (luchas grecorromanas en el césped), enceste de algarrobas en una papelera (con golpeo a una pobre lectora) y disfrute de los peces del estanque. Sin acompañamiento policial. Autogestión, Autocuidado. Normalización del uso de la calzada como espacio para la circulación legítima de las bicicletas (lo tenía que decir o reventaba... ¿No nos hemos manifestado precisamente para reivindicar esto?)
Si quieres ver TODAS LAS FOTOS pincha AQUÍ, claro.