martes, 27 de enero de 2026

BICIBÚS: Visita finlandesa a Tetuán, 18-11-25

"Una crónica bicimadrifinlandesa", por Jose y Walter:

En la Universidad Francisco de Vitoria, recibieron la visita de un grupo de finlandesas a partir de un proyecto Erasmus. En el programa de la visita, habían pedido conocer un colegio de primaria en el que hubiera  una gran diversidad de alumnado y, además, un buen proyecto de convivencia. Una amiga mía les había hablado de nuestro espectacular proyecto “Con bici al Zuloaga”, por lo que se decidieron a contactar con nosotros para acordar, en primer lugar, hacer un bicibús y, luego, a los dos grupos de cuarto, en la biblioteca del cole, explicarnos cómo es el sistema educativo finés, su realidad cotidiana y, de ese modo, ver las diferencias con el nuestro. Las maestras que vinieron fueron: Elina, Tiina y  Anri, de la Escuela Vaunukangas (Vaunukangas koulu),  una escuela de educación primaria ubicada en Tuusula, Finlandia.

                                                                                                                                          Walter

Posando, pletóric@s, con los ejemplares de la gran epopeya finesa: "El Kalevala", que había llevado para que viesen que, también en España, se conoce su literatura.


¿Cómo se dice bicibús en finés? Si fuera un chiste malo diría que Bicikleten Congelaten (Muy malo, vale), pero la realidad es que se dice Suomalainen pyörabussi, y lo sabemos porque esta semana vinieron de visita al Zuloaga varias maestras finlandesas: Elina, Tina y Anri. Nuestras nuevas amigas están visitando varios colegios en distintas ciudades, y en esa carambola han caído en nuestras manos, con lo que no podían escaparse de vivir la experiencia bicibusera.

Isabel explica que prefiere pedalear con temperaturas sobre cero si es posible.

Salimos con ellas desde el colegio, acompañadas por Adolfo y los Meteoros (Parece el nombre de una banda de los sesenta) y nos propusimos enseñarles lo mejor de nuestras costumbres: pedalear en parejas, de manera cívica y respetuosa, y si la situación lo pide, pero sólo si es estrictamente necesario... parar en la churrería del barrio y comernos unos churros para que tengan así la fotografía completa del espíritu churrero bicicletero.

 

A la caza del churren

Bicibuseros con churro, bicibuseros contentos

Explicando las bondades del churro

El paseo fue ligero y sencillo, pero tuvimos la oportunidad de cambiar algunas opiniones con ellas en una amalgama interesante de forzados pero alegres chapurreos anglo-hispano-fineses. Y para culminar la vuelta final, un agente de movilidad nos empezó a escoltar... ¡Y resulta que era antiguo bicibusero! Es increíble, estamos en todas partes.

Jose