sábado, 21 de noviembre de 2020

Bicibuses burbuja: cogiendo ritmo

Como ya comentábamos en la entrada anterior, los bicibuses covideados empiezan a regularse. ¿Cómo lo estamos haciendo? Dado que en el Zuloaga el bicibús se ofrece a niños de 4º a 6º, hemos empezado por los cursos de 5º, pues tienen una gran experiencia en ello (a los de 4º, por ser su primer año, hemos de incorporarles poco a poco...) De tal manera que cada viernes pedalea una clase: 5ºA, 5ºB, 6ºA, etc. 

El número de participantes es muy dispar, y se hacen evidentes las diferentes respuestas de cada clase al proyecto. Así como antes un único grupo estaba compuesto por niños y niñas de todos los cursos, y formaban una hermosa masa heterogénea, ahora se da la circunstancia de que hay clases donde hay muy pocos interesados, pero eso, lejos de entristecernos, nos estimula a hacer cosas nuevas con ellos, y no tan nuevas... Por ejemplo: ayer pedaleamos con tan solo 2 niños y una niña. 3 bicibuseros... ¿Se trataba, entonces, de ir a buscarles a su casa y venir al colegio, sin más, replicando lo que hacíamos antes (cuando había que recoger, por ejemplo, a 25 niños)? Evidentemente, no, pues lo hubiésemos concluido en 15 minutos. Esta situación me retrotrajo a los comienzos de nuestro proyecto, cuando apenas se apuntaban un puñado muy reducido de chavales (¡llegamos a hacer un bicibús con una niña!), pues estábamos empezando y aún no había hábito ni confianza. ¿Qué hacíamos entonces? Aprovechar el pedaleo para ir a visitar parques del barrio y que jugasen un ratito antes de entrar al aula. Se lo pasaban en grande, iban estructurando espacialmente su barrio y conociéndolo más y mejor. Pues eso es lo que hicimos ayer y lo que vamos a hacer mientras dure esta extraña situación: retomar esa dinámica. Con estos tres amiguitos visitamos nuestra querida y próxima Dehesa de la Villa. Y les gustó. Y nos gustó.






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