viernes, 2 de octubre de 2026

BICIBÚS: La balada del agua y el bicibús - 2 de octubre de 2026

Son las 7:00AM del viernes 2 de octubre y un consejo de sabias se reúne digitalmente para decidir si es verdad eso que pone en el teléfono de que A LAS OCHO LLUEVE. Cierto es que el cielo está negro. Lo está. Cierto es que a las 7:03 empieza a chispear y luego a llover bien. Y cierto es que es el momento de cancelar, pues si dentro de media hora no han avisado a las familias, tendrán que salir - esté como esté el tiempo - por si algún despistado sale a esperar al bicibús. 

¿Qué hacer? La lluvia aprieta y la mente de cada una gira hacia pensamientos del tipo: a) Con lluvia no salimos, y b) No somos de azúcar, es sólo agua y no hace frío. Ponte un chubasquero y tira. Así que hacen una votación, y realmente da igual esa votación porque varias de esas personas - Que miran con decepción aunque sin sorpresa cómo el resto vota NO - ya han decidido que van a salir igualmente porque, ¿Qué es la vida si no lías un poquito?

A las 7:15 parece que amaina y avisan a las familias de que es entendible que se queden en casa pero este grupo de valientes - Nosotras salimos, nosotras decidimos - ha decidido salir. No llueve casi y tienen capas de agua, chalecos, chubasqueros, luces, calcetines y muda de repuesto, ganas de mojarse... Con eso y sus amistades pueden atravesar en bici un huracán de Kansas mientras el resto del mundo les mira por la ventana.

Recreación libre de la salida del bicibús.

 Y cuando quedan 5minutos para salir, el Grinch de las bicicletas - ¿Thor? ¿Júpiter? - levanta su meñique y hace caer todo el agua que no había caído desde el 15 de mayo. Las fuentes oficiales nos cuentan que algunas de estas madres y padres que no podían faltar en la ruta, tuvieron que engañar a sus hijas para salir a la calle mientras el resto de familias a las que había que recoger componían este soneto con sus declaraciones en el grupo de whatsapp:

Está lloviendo a cántaros, creo que no vamos

Tenemos todo listo, pero diluvia

Nosotros lo dejamos para la próxima 

A la próxima también 

No vamos

No vamos

¿Pero va a salir alguien? Llueve bastante

Tampoco vamos

Sí que cae, sí

Perdonad, ¿Este no es el grupo de robótica, verdad?


Dicho y hecho. El narrador de esta historia desaparece y aparece Álex en el colegio a las 8 para recibir a las niñas que vienen solas y que increíblemente han llegado, algunas sin paraguas siquiera. Mientras las gafas de Álex se mojan bajo la lluvia, recuerda por qué votó NO a las 7. ¿Es que la democracia ya no funciona o qué?. Las profes entrando en el cole a esa hora repiten el aclamado soneto: ¿PERO VAIS A SALIR? y mientras cada uno coge su bici, van llegando estas aventureras, que se forran en chubasqueros y salen a pedalear. 

 


No hay paradas. Las únicas personas que había que recoger fueron directas al cole, así que salen al barrio y hacen el recorrido que habrían hecho sin lluvia, gritando en las ventanas de las familias que se han quedado resguardadas para saludarlas y recordarlas que esta aventurilla es divertida, y que a veces meterse en una pequeña incomodidad tiene su recompensa: ha salido el sol. 

Hasta se puede ir al parque en un día de lluvia

 Después de subir y bajar algunas cuestas nuevas, todo el recorrido pivota en espiral sobre un punto telúrico de Tetuán. Aquel lugar al que todas las fuerzas del bien se sienten atraídas. ¿Es la plaza Leopoldo de Luis? No, pero está al lado. A las 8:40 se hace parada y fonda junto a la churrería Pepita. Churro en mano y sol en el cielo, estas aventureras vuelven al Zuloaga secas, intactas y contentas, muy contentas, de haber optado por el camino de la diversión y la compañía.

 



¡Nos vemos la semana que viene!


martes, 7 de abril de 2026

Bicicletada: Los parques de la zona norte, 22-3-2026

Tras un comienzo de año apocalíptico en lo que a lluvias se refiere (Maravillosas por otro lado, si eres un ser vivo y necesitas agua para vivir), temíamos que la bicicletada pudiera verse frenada por un granizo repentino, una gota fría o un huracán en la meseta pero... todo lo contrario. Llegó el domingo 22 y todo estaba en orden: el clima suave, las nubes en su casa y el sol seguía siendo el centro del Sistema Solar.

Walter revelando sus secretos.

Walter había decidido para esta vez que el destino de la bicicletada sería sorpresa y en un movimiento de chistera nos reveló nuestro futuro: ir recorriendo distintos parques partiendo desde Valdezarza y siguiendo hasta el Parque Norte. La original propuesta consistía en ir sacando juegos clásicos y modernos en cada parada y hacer uso de ellos, con lo que los ancianos adultos podríamos explicar cómo jugar a las canicas y los más jóvenes... otras cosas.

Primera parada a los diez minutos: primeras voces de "tengo hambre".

En nuestra primera parada en el parque Arroyo de los Pinos, jugamos al Ultimate Frisbee, un juego tremendamente moderno, pues tiene apenas cincuenta años, que es ideal para todas las edades al ser un deporte que no requiere contacto. Además, si mides un metro más que tu rival, es difícil que el equipo de los pequeños te gane (Ups). ¿Y cómo empezó el juego del frisbee? Pues parece ser que los jóvenes americanos empezaron a lanzarse las bases circulares de las tartas que se habían comido para jugar. (Desde que nos contó esto Walter no puedo parar de pensar en cosas que nos podemos tirar después de comer)

 

Calentando con el frisbee antes de la abultada victoria de adultos por 1-0.

Después del platillo volante, Walter sacó las indiakas, unos elementos hechos para poder golpear con cualquier parte del cuerpo y tratar de evitar que toque el suelo con, digamos, regulares resultados. Había unos comprados y otros hechos de manera casero-artesanal y, bueno... Los comprados no dolían igual que dar un puñetazo a un tronco.

 
De vuelta a la bicicleta nos fuimos al parque de La Vaguada, donde hay una tremenda explanada para  jugar a casi cualquier cosa, y por eso sacamos las cuerdas para saltar a la comba individualmente y en grupo. Los menos duchos, nos pusimos a la cola para aprender a entrar (A la una, a las dos y a las tres) y más o menos conseguimos quitarnos los complejos.
 


 Y finalmente llegamos al Parque Norte, donde Walter sacó las joyas de la corona: las canicas. Tras una explicación-exhibición (Porque no falla una el tío), nos pusimos todas a tirar al Gua a ver quién acertaba. Poco a poco fuimos cogiendo el regustillo a la infancia y recordando nuestros trucos, pero antes de que los niños pudieran ganarnos todas las canicas, la excursión se terminó para retomar el camino de vuelta al colegio.

Canicas + descampado de tierra = Siglo XX

Queda demostrado que no hace falta sacarse de la manga 30 kilómetros para disfrutar de la bici, la compañía y hacer ejercicio.

¡La foto de Isabel de rigor que no falte!



 








martes, 27 de enero de 2026

BICIBÚS: Visita finlandesa a Tetuán, 18-11-25

"Una crónica bicimadrifinlandesa", por Jose y Walter:

En la Universidad Francisco de Vitoria, recibieron la visita de un grupo de finlandesas a partir de un proyecto Erasmus. En el programa de la visita, habían pedido conocer un colegio de primaria en el que hubiera  una gran diversidad de alumnado y, además, un buen proyecto de convivencia. Una amiga mía les había hablado de nuestro espectacular proyecto “Con bici al Zuloaga”, por lo que se decidieron a contactar con nosotros para acordar, en primer lugar, hacer un bicibús y, luego, a los dos grupos de cuarto, en la biblioteca del cole, explicarnos cómo es el sistema educativo finés, su realidad cotidiana y, de ese modo, ver las diferencias con el nuestro. Las maestras que vinieron fueron: Elina, Tiina y  Anri, de la Escuela Vaunukangas (Vaunukangas koulu),  una escuela de educación primaria ubicada en Tuusula, Finlandia.

                                                                                                                                          Walter

Posando, pletóric@s, con los ejemplares de la gran epopeya finesa: "El Kalevala", que había llevado para que viesen que, también en España, se conoce su literatura.


¿Cómo se dice bicibús en finés? Si fuera un chiste malo diría que Bicikleten Congelaten (Muy malo, vale), pero la realidad es que se dice Suomalainen pyörabussi, y lo sabemos porque esta semana vinieron de visita al Zuloaga varias maestras finlandesas: Elina, Tina y Anri. Nuestras nuevas amigas están visitando varios colegios en distintas ciudades, y en esa carambola han caído en nuestras manos, con lo que no podían escaparse de vivir la experiencia bicibusera.

Isabel explica que prefiere pedalear con temperaturas sobre cero si es posible.

Salimos con ellas desde el colegio, acompañadas por Adolfo y los Meteoros (Parece el nombre de una banda de los sesenta) y nos propusimos enseñarles lo mejor de nuestras costumbres: pedalear en parejas, de manera cívica y respetuosa, y si la situación lo pide, pero sólo si es estrictamente necesario... parar en la churrería del barrio y comernos unos churros para que tengan así la fotografía completa del espíritu churrero bicicletero.

 

A la caza del churren

Bicibuseros con churro, bicibuseros contentos

Explicando las bondades del churro

El paseo fue ligero y sencillo, pero tuvimos la oportunidad de cambiar algunas opiniones con ellas en una amalgama interesante de forzados pero alegres chapurreos anglo-hispano-fineses. Y para culminar la vuelta final, un agente de movilidad nos empezó a escoltar... ¡Y resulta que era antiguo bicibusero! Es increíble, estamos en todas partes.

Jose